martes, 21 de octubre de 2008

Nosolomúsica: Cartier-Bresson y su instante decisivo

“Nada hay en el mundo que no tenga su instante decisivo, y la regla de oro de la buena conducta en fotografía es conocer y aprovechar ese momento."


“Para mí, la fotografía es situar la cabeza, el corazón y los ojos en un mismo eje. Es un estilo de vida”


Las fotografías de Henry Cartier-Bresson tienen un carácter especial, único e irrepetible. Como fotógrafo, poseía cualidades como pocos, y un don: estar siempre en el lugar y el momento apropiados. Bresson elaboró una especie de dogma, el del “instante decisivo” que permite sorprender a la vida “en flagrante delito”.

Nació en Chanteloup-les-vignes, a las afueras de París, el 22 de agosto de 1908, y es considerado por muchos el padre del fotorreportaje. Predicó siempre con la idea de atrapar el instante decisivo, versión traducida de sus "images a la sauvette", que vienen a significar "imágenes a hurtadillas".


Esta regla de oro le permitió conseguir instantáneas únicas que reflejaban una realidad muy concreta en un momento crucial. Sus fotografías conseguían hacer visible lo invisible, captando la esencia de un momento que nunca se volvería a repetir.


Tras coquetear con el surrealismo y colaborar con cineastas como Jean Renoir y Jean Becker decidió fundar la agencia fotográfica Magnum con Robert Capa, David Seymour y George Rodger.



Fue el fotógrafo de los grandes artistas, desde Matisse a Giacometti, desde Bonnard a Picasso, desde Faulkner a Ezra Pound o Stravinski, y nos legó algunos de los retratos más admirables de todos los tiempos.



Siempre estuvo “lejos de lo anecdótico y lo más cerca posible de la íntima verdad de la gente”. Él explicó así sus retratos: “Me gustan los rostros, lo que significan, pues todo está escrito en ellos... Ante todo soy reportero, sí, pero también hay algo más íntimo. Mis fotos son como mi diario; reflejan el carácter universal de la naturaleza humana”.


Junto a su esposa, la también fotógrafa Martine Frank, creó en el año 2000 una fundación encargada de reunir sus mejores obras. Falleció el 2 de agosto de 2004 en Cereste, al suroeste de Francia.
Si hay algo característico de sus fotografías es que no dejan indiferente a nadie, te trasladan a ese momento decisivo y te hacen partícipe de la escena. Un genio sin duda.

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